¿Cómo saber si mi propiedad es apta para rentas cortas?

En los últimos años, las rentas cortas se han convertido en una tendencia creciente dentro del mercado inmobiliario, especialmente en mercados turísticos y urbanos. Este modelo de arrendamiento, caracterizado por la posibilidad de generar ingresos adicionales en periodos cortos de tiempo, ha captado la atención tanto de propietarios como de viajeros. Invertir en propiedades para renta corta es una estrategia cada vez más popular, y ciudades como Medellín, que ha tenido un crecimiento exponencial como destino turístico, representan una gran oportunidad de inversión. Te contamos cómo saber si tu propiedad es apta para rentas cortas.
¿Cómo ha sido el comportamiento de rentas cortas en Medellín?
En el 2023, el mercado inmobiliario experimentó una serie de factores críticos que llevaron a un incremento significativo en los precios de los arriendos. La disminución en la construcción de viviendas, los retrasos en la entrega de apartamentos, y un cambio demográfico con más personas viviendo solas o en hogares más pequeños contribuyeron a la escasez de viviendas disponibles. Además, el incremento de extranjeros, incluidos los nómadas digitales, aumentó la demanda de los apartamentos en arriendo en Medellín, mientras que la oferta de vivienda tradicional se redujo debido a la migración hacia rentas cortas más lucrativas.
Sin embargo, en este año la situación ha comenzado a estabilizarse. La oferta de vivienda en arrendamiento ha vuelto a niveles de 2021, y aunque los precios de los arriendos aumentaron un 6,3%, lo hicieron por debajo de la inflación, mostrando una moderación en comparación con los incrementos de años anteriores.
Un indicador clave de que la ciudad está descendiendo en cuanto a rentas cortas es la disminución del 10,9% en la oferta de viviendas para turistas este año. En comparación con diciembre de 2023, cuando había 12.200 inmuebles disponibles, en 2024 esta cifra ha disminuido a 10.873. Según Federico Estrada, gerente de la Lonja de Propiedad Raíz de Medellín y Antioquia, este descenso ha contribuido a moderar la presión sobre la oferta de vivienda en renta tradicional.




