¿Qué es una hipoteca? Todo lo que debes saber

Una hipoteca es una de las alternativas que ofrece el mercado para facilitar la compra de un apartamento en venta en Medellín o en cualquier otro lugar del país. Este tipo de créditos hipotecarios son los más utilizados para realizar inversiones o comprar una segunda propiedad. Además, representa una de las decisiones más importantes tanto a nivel familiar como personal, debido al compromiso y al esfuerzo que implica este proceso a largo plazo. A continuación, te contamos que es una hipoteca y cómo funciona.
¿Qué es una hipoteca?
Una hipoteca es un préstamo que tiene como finalidad la compra de una vivienda. El comprador recibe una cantidad de dinero por parte de la entidad bancaria, adquiriendo el compromiso de devolver el dinero junto con los intereses correspondientes mediante el pago de cuotas mensuales. En este tipo de préstamos, la garantía de pago es el propio inmueble.
En nuestro país, la hipoteca está respaldada bajo el artículo 2432 del código civil colombiano, en el que se indica que “la hipoteca es un derecho de prenda constituido sobre inmuebles que no dejan por eso de permanecer en poder del deudor.”
¿Cuánto porcentaje presta un banco para un crédito hipotecario?
Es importante tener en cuenta que la entidad bancaria te presta solo un porcentaje de valor total de la propiedad, generalmente es un 70%, ningún crédito es desembolsado por el 100% del valor del inmueble. El valor restante debe ser asumido por el comprador. También se debe tener presente los gastos adicionales de escritura y procesos legales, los cuales pueden variar dependiendo del precio de la propiedad.
¿Qué tipos de hipotecas hay en Colombia?
Para la compra de una casa en venta en Medellín o un apartamento, las entidades ofrecen diferentes opciones de créditos hipotecarios, algunos de ellos son:
Hipoteca abierta: Este es un producto financiero en el que el banco pone el producto a disposición del cliente, con un periodo comprendido entre 6 y 12 meses. Con esta opción, le permite al cliente pagar la totalidad del crédito sin asumir penalizaciones. Sin embargo, esta opción tiene una tasa de interés más elevada.




