
Inmuebles en arriendo en Bogotá: la mejor forma de administrarlos
Tener un inmueble en Bogotá es una gran oportunidad de inversión, pero ponerlo en arriendo correctamente es lo que realmente determina si obtienes rentabilidad o
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Tener un inmueble en Bogotá es una gran oportunidad de inversión, pero ponerlo en arriendo correctamente es lo que realmente determina si obtienes rentabilidad o

En los últimos años, Medellín, el Valle de Aburrá y el Oriente antioqueño han vivido una transformación urbana sin precedentes. Las grandes obras viales no

El 13 de febrero de 2026, el Consejo de Estado suspendió temporalmente el decreto que establecía el aumento del salario mínimo para este año. Días

De acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el IPC de 2026 es de 5,1%. Este porcentaje es el tope máximo que se puede aplicar al aumento del canon en contratos de vivienda urbana.
Este ajuste influye tanto en propietarios como en arrendatarios, quienes deben prepararse para los nuevos valores. Es importante aclarar que este incremento solo aplica para inmuebles de vivienda y no es obligatorio para inmuebles comerciales, como oficinas, bodegas, consultorios o locales en arriendo en Medellín, Pereira o Bogotá.

En Colombia, cada fin de año inicia uno de los debates económicos más importantes: el aumento del salario mínimo. Aunque este ajuste busca mejorar el poder adquisitivo de las personas, su impacto va mucho más allá de la economía individual.
El incremento del salario mínimo no solo influye en el consumo y el empleo; también afecta los costos de construcción, los precios de la vivienda, la capacidad de compra de los hogares y hasta la dinámica del mercado de arriendo. Este efecto se extiende a todos los actores del sector: compradores, vendedores, constructores, inversionistas y arrendatarios.

En el mercado inmobiliario colombiano se está viviendo un cambio significativo; actualmente, más del 70 % de la demanda se concentra en vivienda usada y arriendo. Este fenómeno no es casual; factores como las altas tasas de interés de los créditos hipotecarios, la ubicación en zonas consolidadas y la posibilidad de entrega inmediata han impulsado la preferencia por estos espacios. Además, estas viviendas no solo son más buscadas, sino que también están valorizándose de manera notable: En 2025, su crecimiento promedio alcanzó el 9.7 %, según reportes de Valora Analitik.

Hoy las familias ya no son tan numerosas como antes. En ciudades como Bogotá y Medellín, cada vez más personas viven solas, en pareja o acompañadas de su mascota. Esta dinámica está cambiando lo que se entiende por “vivienda ideal” y está abriendo espacio a unidades más pequeñas, bien ubicadas, modernas y funcionales

En la búsqueda de vivienda en Colombia, los hábitos de los consumidores han cambiado radicalmente. Actualmente, la mayoría de las personas inicia su proceso de compra o arriendo en línea, comparando precios, ubicaciones y características. La digitalización ha transformado la manera en que exploramos opciones, investigamos barrios, analizamos costos y evaluamos oportunidades de inversión. Sin embargo, aunque los canales digitales hacen que la información esté al alcance de todos, también representan un reto para las inmobiliarias: adaptarnos a las expectativas de los clientes, ofrecer información precisa y brindar un acompañamiento personalizado. En este escenario, nuestra labor como inmobiliaria no solo consiste en mostrar propiedades, sino en entender las necesidades de cada cliente y guiarlo de manera segura y confiable.

La nueva reforma tributaria que se discute en Colombia trae cambios significativos que podrían transformar la forma en que se compran, venden y arriendan los inmuebles en el país. Este proyecto busca aumentar el recaudo del Estado, hacer el sistema más progresivo y reducir la evasión, pero lo hace a través de medidas que impactan sectores clave como el inmobiliario. Entre las propuestas se encuentran ajustes a los impuestos sobre la renta por la venta de propiedades, modificaciones a los plazos para considerar una ganancia ocasional, y la posible aplicación del IVA a ciertos servicios asociados a los inmuebles.

El mercado inmobiliario en Colombia atraviesa un momento de transformación que refleja tanto los cambios en la economía como en los hábitos de quienes buscan, compran o arriendan vivienda. Factores como la inflación, la dinámica regional, la digitalización de la oferta y las nuevas preferencias de los hogares han configurado un panorama en constante evolución. Analizar estas tendencias permite entender cómo se está moviendo el sector y saber cuáles son las oportunidades que tienen los compradores, arrendatarios e inversionistas en distintas ciudades del país.